Del aula al juego

Cómo creamos «EmotiQuest» para combatir el estrés universitario

Uno de los mayores retos de la interdisciplinariedad es llevarla del concepto a la realidad. Como profesoras de Enfermería, Medicina y Educación, no solo lo sabíamos, sino que lo vivíamos a diario. Impulsadas por este desafío, decidimos pasar a la acción y creamos un proyecto bajo el marco de BeGlobal, una iniciativa cofinanciada por el programa Erasmus+ de la Unión Europea que promueve la internacionalización y la ciudadanía global en la educación superior.

El origen: una necesidad compartida

Todo partió de una observación común: nuestros estudiantes, sin importar su carrera, luchaban constantemente contra el estrés y la ansiedad académica. Ante esto, nos hicimos una pregunta: ¿Podríamos unir nuestras distintas disciplinas para crear una solución integral? La respuesta fue «EmotiQuest», un juego serio y de acceso abierto diseñado para enseñar a los jóvenes universitarios herramientas clave de gestión emocional para su día a día.

Co-creación y el salto internacional

Aunque la idea original fue nuestra, la voz de los alumnos era fundamental. Nos reunimos con ellos en cuatro sesiones de co-creación para dar forma a los niveles, la mecánica y el alma del juego.

Sin embargo, pronto encontramos una barrera: nuestro conocimiento técnico en gamificación era limitado. Lejos de detenernos, esto se convirtió en la oportunidad perfecta para aliarnos con expertos de la Universidad Côte d’Azur en Niza, Francia.

Durante una semana intensiva de formación en juegos serios, presentamos nuestro prototipo, recibimos retroalimentación experta y refinamos el proyecto para adaptarlo a las mejores herramientas tecnológicas disponibles.

La gran lección de este viaje

El trabajo colaborativo y el aprendizaje mutuo no solo superan las barreras técnicas, sino que llevan los resultados mucho más allá de lo esperado. Esta experiencia transformadora demostró que, cuando la salud, la educación y la tecnología se unen, el impacto es real.

Por: Lina Rocio Corredor Parra y Aura Cristina Leon Castro.

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